"Dos aventureros británicos, Andy Pag y John Grimshaw, están dispuestos a demostrar que el chocolate puede ser transformado en energía limpia. Para ello, han comenzado un viaje a través de Europa hasta la costa occidental africana en una camioneta impulsada por un biocombustible fabricado a partir del delicioso manjar. La peripecia en cifras: 4.000 kilogramos de chocolate para 2000 litros de bio-diesel."¡pilas con esto! si la cosa sigue como va, tendremos que aprender a comer pasto, porque ya todo lo que se come sirve para hacer mover estas máquinas ridículas, mientras el mundo se sigue muriendo de hambre.

